|
|
|
|
| MI TIMBRE DE GLORIA |
|
|
|
|
(1 Corintios 9,16)
MARTÍN VALVERDE Ay de mí, ay de mí, si no anuncio el Evangelio que Dios me confió Ay de mí, ay de mí, si no anuncio el Evangelio que a mí me salvó Predicarlo no es para mi gloria es una necesidad Dios ha puesto un fuego en mi alma me ha confiado una misión Me ha llamado para ser su apóstol con frutos mi vida llenó Y no busco recompensa mi timbre de gloria es Jesús Ay de mí, ay de mí… Me hice esclavo siendo libre para que triunfe el amor Entre los débiles me cuento para que escuchen su voz Hoy soy todo (e) igual a todos y algunos se puedan salvar Por causa (razón) del Evangelio por amor a la verdad En una simple carrera, todos corren pero sólo uno gana el premio Corre de tal manera que al final no se pudra tu trofeo No se marchite tu corona que Jesús sea tu meta |