|
MARTÍN VALVERDE
Jamás pensaste que alguien tan pequeñito
fuera capaz de dominarte así
Nunca creíste que todo tu discurso
se acabara al ver su sonrisa
que te come el corazón
Podría pasar un desfile militar
que ni cuenta tú te darás
Pero un suspiro, un estornudo
o un llanto chiquito
y ya de pie tú estás
Nunca imaginamos todo lo que se siente
cuando nos dicen papá y mamá
Quién nos iba a decir
que algún día extrañaríamos
sus sonrisas, sus gestos
sus juegos, sus cantos
las noches en vela junto a su cama
Tienes qué tomar una decisión
o les das o les quitas su tiempo
Es cansado, es una aventura
pero sólo a Dios se le pudo haber ocurrido
vacunar tu egoísmo con la sonrisa de un niño
Jamás pensamos todo lo que se aprende
del corazón de los niños
A Dios en secreto hoy le pedimos
que nos haga como ellos
pues hoy lo entendemos
Justamente de ellos
es nuestro corazón y el Reino de los cielos
|